'Silence Once Broken': Metalenguaje y clausura narrativa en Beckett morePublished in In "Miscel.lània homenatge Enrique García Díez". Ed. Angel López García and Evangelina Rodríguez Cuadros. Universitat de Valencia / Consellería de Cultura, Educació i Ciència de la Generalitat Valenciana, 1991. 117-28. |
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ENRIQUE GARCIA DfEZ
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MISCELLANIA
HOMENATGE
ENRIQUE GARCIA DIEZ
Edicid a carrec de:
Angel Lopez Garcia
Evangelina Rodriguez Cuadros
UNIVERSITAT DE VALENCIA.
CONSELLERIA DE CULTURA, EDUCACIOICIENCIA
DE LA GENERALITAT VALENCIANA
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'SILENCE ONCE BROKEN':
METALENGUAJE Y CLAUSURA NARRATIVA
EN BECKETT
Jose Angel GarcIa Landa
Universidad de Zaragoza
The most ideal tautology presupposes a relation and
the affirmation of equality involves only an approxima-
te identification, and by asserting unity denies unity.
Beckett, Proust
No silence discusses the ineffable.
Kawin, The Mind of the Novel
Samuel Beckett es uno de los raros autores donde la literature parece Uegar a
un lfmite.posible, al lrmite mismo que le marca su condition de discurso, y nos deja
entrever la indiferencia del silencio que, segun Molloy, es el material del cual esta
hecho el uni verso. Podemos pensar en el silencio como una manifestation del caos que
Beckett quiere acomodar en el interior de su escritura. Beckett concibe el arte como una
tension entre el caos y la forma. El arte tradicional se caracterizaba por exorcizar el
caos, mantenerlo fuera de la obra. En nuestra epoca, arguye Beckett, el arte debe
acomodar el caos dentro de si.1 Pensemos momentaneamente en el caos como "lo ex-
cluido" o, en terminos derrideanos, lo marginal, lo suplementario. Beckett lo acomoda
de muy diversas f ormas en sus obras. Por ejemplo, transponiendo al interior de la obra
el tanteo que se da en la interpretation de la misma, la hipdtesis que se crea y Iuego se
rechaza como inadecuada. En este sentido, el Innombrable esta hecho de este
"material de desecho" que se da en toda interpretaci6n, y es el primer lector de sf
mismo. Otros elementos marginales y caoticos que se adhieren parasitariamente a la
literatura son los Hmites de la palabra por adicion o por supresi6n: la verborrea y el
(1) Vease la enfrevista de Beckett con Tom Driver (Driver 1961).
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silendo. Tambien £stos pasan al interior de la escritura. Bernal (1976:225) sefiala en
la novela de Beckett dos tendencias contradictorias en tension permanente: la de tomar
la palabra y la de huir de las palabras. El lenguaje aparece a la vez como una tentacion
y como una plaga que hay que suprimir. Existe sin duda una relacion profunda entre
la amenaza del silencio y ciertos rasgos de la obra de Beckett como son el absurdismo,
el furor combinatorio, la autocancelacion ironica -rasgos que hacen a la palabra
volverse contra si misma, declararse nula-. La palabra justa, la diseminacion lingufs-
tica y la afasia se interanujtan aqm mutuamente. El silencio mismo es un elemento
fundamental y un pjincipio formal activo en toda la obra beckettiana, tanto en la
teatral como en la narrativa. Szondi (1963) ha analizado la evolucion del lenguaje
teatral desde los grandes parlamentos y soliloquios de las obras clasicas hasta la
amenaza del silencio en la obra de Beckett. Surgiendo a partir de pequenas pausas
tensas en el teatro del siglo xrx, el silencio se vuelve casi un tercer actor en Waiting for
Godot donde la acotacion mas frecuente es "Silence" -segiin Alan Schneider, uno de
los principales directores de obras teatrales de Beckett, "His pauses are as much a part
of the text as the words themselves" (Schneider 1979: 183)-. Los parlamentos de
Waiting for Godot son, ademas, mas breves que en cualquier otra pieza teatral. El
silencio domina de otra manera obras como los mimos Acte sans paroles 1 y 2, la
miniatura sin actores Breath, o bien Quad, la obra para television donde figuras
encapuchadas identicas siguen un recorrido obsesivo sin encontrarse nunca ni mediar
palabra.
En la narracion beckettiana, en cambio, el silencio no puede estar presente
como tal: solo nombrado, como polo virtual opuesto a la presencia necesaria del
discurso. En efecto, Beckett no ha escrito nunca el libra en bianco, a la manera del Essay
on Silence de Elbert Hubbard, con el que muchos criticos mordaces sospecharon que
culminaria su obra.2 El silencio esta utilizado como trasfondo y tema, como punto de
fuga ideal e impossible. Un proyecto estetico comparable ya se esboza con una buena
dosis de ironia en la novela inedita de 1932 Dream of Fair to Middling Women:
The experience of my reader shall be between the phrases, in the silence,
communicated by the intervals, no t the terms, of the statement... his experience
shall be the menace, the miracle, the memory, of an unspeakable trajectory
(Beckett 1983:49)
Y en la teoria estetica esbozada en su carta a Axel Kaun del 9-7-37, Beckett expresa el
deseo de ir mas alia de la materialidad de las palabras, y crear una escritura mas
musical que referencial,
wie z. B. die von grossen schwarzen Pausen gefressene Tonflache in der siebten
Symphonie von Beethoven, so dass wiersie ganze Seiten durch nicht anders
wahrnehmen konnen als etwa einen schwindelnden unergriindliche Schliinde
von Stillschweigen verkniipfenden Pfad von Lauten...
(2) Cf. Nadeau 1979: 78; Barth 1967; Steiner 1967:25.
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y aspira a burlar la palabra mediante la palabra, y distorsionar los medios artisticos
convencionales para "vielleicht ein Gefluster der Endmusik oder des Allem zu
Grunde liegendenSchweigens spiiren konnen" (Beckett 1983:53).
En The Unnamable, el silencio es, por contraste con la palabra insuficiente del
narrador, sfmbolo de la identidad inalcanzable, de la ultima presencia ante si. Beckett
explota aqui una analogla cara al pensamiento filosofico tradicional (cf. Derrida 1971:
180), usandola de una manera sorprendentemente rica y pura. El conflicto entre la
palabra y el silencio es una constante tematica en Beckett. Sus personajes no parecen
encontrar el termino medio entre el mutismo y el torrente de lenguaje: recordemos a
Lucky en Waiting for Godot. Esta tensi6n entre la palabra y el silencio ya es el tema
central de "Assumption" (1929). El protagorusta de esta historia, con visos de artista,
tiene una voz extraordinaria, capaz de acallar los ruidos a su alrededor, pero va
perdiendo sus facultades por culpa de sus relaciones con una mujer. Al final, muere
tras emitir un fuerte sonido. Segun Cohn, "His 'assumption' is at once the arrogance
of the artist, the hypothesis of silence, and his cosmic climb after death" (Cohn 1973:
10). El silencio esta visto aqui desde fuera, nombrado, no dramatizado. Un examen
de la evoluci6n de la escritura de Beckett en obras subsiguientes revelaria como la
tension palabra/silencio comienza a vertebrarse con la estructura misma de la voz
narrativa. La obra de Beckett no es uncamino "de la palabra al silencio" (Nadeau 1990),
sino un camino hacia relaciones cada vez mas complejas entre la palabra y el silencio.
Pero vamos a concentrarnos en una etapa clave de ese proceso, The Unnamable, donde
el silencio ya acecha tras el tftulo mismo de la obra.3
Es en The Unnamable donde se integra la tematica del silencio con la potentia-
tion al infinito de la reflexividad y con la inefabilidad. El deseo de acabar es una
constante en esta novela: "to end would be wonderful, no matter who I am, no matter
wherelam" (TU 18). Volvera a serlo en obras narrativas como Textsfor Nothing yUl
Seen III Said, e incluso radiofonicas como Cascando. El Innombrable, que tematiza el
deseo de su final, propone como argumento del relato la misma necesidad ffsica de
todo relato, el camino hacia el final necesario. En una obra donde estan ausentes el
deseo er6tico y la er6tica del poder, solo elinstinto de muerte asegura el progreso de
la action hacia su resolution. En este sentido, The Unnamable alcanza una vez mas un
lfmite posible. Podra cambiar el tono que adqpta el narrador frente a su final; asi'dejara
de ser frenetico para volverse cansino en Cascando:
story.. .ifyoucouldfinishit... you could rest., .sleep. ..not before., .ohlknow... the
ones I've finished...thousands and one...all I ever did...in my life...with my
life., .sayingto myself.. .ftnishthisone...it'stherightone...thenrest... sleep., .no
morestories.. .no more words.. .and finishedit.. .and not therightone.. .couldn't
rest...straightaway another...to begin...to finish... (Beckett 1984a: 137)
(3) Samuel Beckett escribi6 VlrmommaHt (en frances) en 1949-50. Las referencia9 textuales son aTTie
Unnamable, versi6n inglesa del propio autor (pub. 1958; Londres: Calder, 1975), abreviada en lo
sucesivo TU. El conjunto de la obra de Beckett es bilingiie en una direction u otra.
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o incantatorio en Rockaby:
till in the end
the day came
in the end came
close of a long day
when she said
to herself
whom else ^
. time she;stop|Jed
timeshSstopped (Beckett 1984a: 275)
El mismo deseo de acabar aparece expresado por la voz meditati va y quejumbrosa de
Soubresauts, donde la figura central sigue escuchando "le vacarme dans son esprit soi-
disant jusqu'a plus rien depuis ses trefonds qu'a peine a peine de loin en loin oh f inir.
N'importe comment n'importe ou. Temps et peine et soi soi-disant. Oh tout finir"
(Beckett 1989b: 27-28). En todas estas obras (ya desdeMalone Dies) el despliegue del
argumento se superpone al agotamiento de la fuerza vital. La existencia mortal se
ponedemanifiestocomoarquetipodetodanarraci6n. TheUnnamdble puede asfleerse
como el final de la narrati vidad o como el drama de la conciencia al borde de la muerte,
que es tambien lo irrepresentable por definition (vease Schwab1986). Final y silencio,
vida y palabra, siempre asociados; el moribundo siempre escucha un murmullo. Ma-
lone, prefigurando al Innombrable, anuncia en un momenta dado que si calla sera por-
que ya lo ha dicho todo (Beckett 1975a: 64). Palabra y silencio son los polos que orga-
nizan las Hneas de fuerza de The Unnamable. Todo en la obra prepara el momento del
final, la disoluci6n de la obra en el silencio: el final de la obra es pura facticidad en otras
novelas, parte de la acci6n en esta. El argumento es un puro arabesco. E jemplif ica me-
jor que ningun otro la tesis de Peter Brooks sobre la naturaleza del desarrollo argu-
mental en la narraci6n como un deseo tandtico del final .4 Toda obra narrati va tiene una
actitud hacia su final, y utiliza este como un principio constructivo que define su iden-
tidad. Pero en The Unnamable esta relation entre el desarrollo del texto y su final devie-
ne obsesiva; en esto como en tantas otras cosas estaobra es la quintaesencia de la narra-
ci6n. Todo argumento desea resolverse, desea el momento en que la tension que lo ha-
ce posible se ha superado, y puede ceder al instinto tandtico, al final y al silencio. Be-
ckett tematiza esta condicidn transcendental en The Unnamable, pone en evidencia el
procedimiento por el cual en toda concepcibn narrativa "it will be necessary... to inte-
rrupt (disfigure) the luminous projection of subject desire with the comic relief of fea-
tures" (Beckett 1989a: 81). "Desire" y "features" deberian entenderse en este contexto
con toda la fuerza dela oposicion schopenhaueriana entre Wille y Vorstellung. El deseo
que impulsa al Innombrable es disol verse en el silencio. Pero para que el Uegar a este
silencio sea arte, el deseo ha de recorrer los senderos torcidos de la trilogfa Motloy,Ma-
lone Dies, The Unnamable, y adoptar los rasgos comicos de Moran, Malone o Mahood.
(4) Brooks 1984, esp. el cap. 4, "Freud's masterplot: A Model for Narrative". Cf. tambien Iser 1974: 259.
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Proust, a quien se referia la anterior cita, "accepts regretfully the sacred ruler and
compass of literary geometry" (Beckett 1989a: 81). Beckett hace lo mismo, pero se
venga alzandolos a la vista del publico. Asi demuestra, por otra parte, que toda via se
puede hacer literatura con menos, y que la parodia de la literatura no es sino literatura.
Hablantes compulsivos se encuentran en la obra de Beckett desde Dream of Fair
to Middling Women, donde el narrador (ya de por si parlanchm) contempla f ascinado
a la Smeraldina-Rima mientras esta prof iere "ropes and ropes of logorrhoea streaming
out in a gush", a la boca flotante de Not I que escupe a ritmo acelerado un discurso
fragmentario. Pero quiza sea el Innombrable la mas caracteristica de estas figuras. Ya
en el primer parrafo de The Unnamable se nos ha anunciado la imposibilidad de callar:.
"I am obliged to speak. I shall never be silent. Never". El Innombrable estd sometido
a una compulsi6n que le impide callar, aunque para ello tenga que producir un dis-
curso autodestructivo. "Here all is clear. No, all is not clear. But the discourse must
go on. Rhetoric." (TLT 10). En Watt las combinaciones mecanicas que dominan la
novela son un recurso estructurador de la mente del protagonista para evitar un "
enf rentamiento autentico con la realidad. Observemos que son tambien una manera
de producir palabras, lenguaje consolador, "a pillow of old words" que sirve como
exorcismo de lo desconocido (Beckett 1976:115). En The Unnamable, esa compulsion
ha pasado a dominar el nivel narratorial: el conjunto del discurso es exorcismo
producido meccinicamente, un exorcismo que es a la vez pecado. El narrador debe
escuchar pacientemente su propio discurso, rogando que llegue el final: "I hope this
preamble will soon come to an end and the statement begin that will dispose of me" .
(TLT 18). Y el discurso es "this long sin against the silence" (TIT 93). El silencio es la
reducci6n ultima a que puede llegar el Innombrable, la unica salida a las aporias
planteadas entre subjeti vidad y objetividad, entre "yo" y "ellos". Como la "via
negativa" de misticos como Eckhart, la busqueda ultima del principio del ser ha
seguido un proceso de negaci6n y desnudamiento progresivo, se estrella a la coinci-
dencia de los opuestos, resulta ser inefable, y termina en el silencio.5 La palabra "in-
nombrable", nucleo generador de la obra, ya es un pecado contra el silencio y un
primer paso hacia su propia desconstruccion. Es significativo que San Agustfn, discu-
tiendo la innombrabilidad di vina, encuentra un escollo en esta precisa palabra, que se-
gun el "produce una contradiction entre los terminos, ya que si lo que es inefable no
puede recibir nombre, entonces no seria inefable lo que puede recibir el nombre de
inefable. Esta contradiction, mas bien que resolverse verbalmente, ha de silenciarse".6
Beckett la proclama y la exhibe como principio generativo de The Unnamable, pero la
resolution final dela paradoja (y desenlace del argumento de la obra) sigue reclaman-
do el silencio como algo propio.
A medida que el final se acerca, el tema del silencio se hace mas y m&s insistente;
el narrador parece intuir la proximidad del silencio, del fin de la novela. El Innombra-
ble se representa a sf mismo ("it's an image", nos dice) en un recinto en medio de
(5) Para esta tematica, vease el excelente estudio de Tagliaferri (1979:100, passim).
(6) Qt. en Kawin 1982: 227.
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ninguna parte,
open on the void, open on the nothing, I've no objection, those are words, open
on the silence, looking out on the silence, straight out, why not, all this time on
the brink of silence, I knew it, on a rock lashed to a rock, in the midst of silence,
its great swell rears to wards me... (TU 128).
Se nos vuelve a presentar el silencio como una reconciliation de la voz y el Innombra-
ble (TU 131). Las ultiiraas palabras son un nuevo dialogo entre actitudes/del
Innombrable: S *
... you must go on, perhaps ifs done already, perhaps they have said me
already, perhaps they have carried them to the threshold of my story, before the
door that opens on my story, that would surprise me, if it opens, it willbe I, it will
be the silence, where I am, I don't know, I'll never know, in the silence you don't
know, you must go on, I can't go on, you must go on, I'll go on. (TU 132).
Son palabras fundamentalmente ambiguas: una promesa de continuation justo antes
del silencio. Para Fletcher (1972:190), el Innombrable permanece eternamente en el
umbral de su historia. Por otra parte, podriamos pensar que quiza se haya decidido
este narrador a poner en practica su dicho anterior: "I'll speak of me when I speak no
more" (TU 110). El Innombrable ha llegado a un punto muerto en la description de
su propia estructura chocando con la reflexividad al infinito de la estructura de la
consciencia. Para Kawin, esto acerca la novela a otras obras que se enfrentan al mismo
problema: "many such texts are organized around the attempts of a first-person
narrator to define his own processes and end, as The Unnamable does (or peak, as does
As I Lay Dying) in a silence that cannot be analyzed" (100). El silencio es inanalizable
porque es ambivalente: la trilogia termina en silencio, pero toda obra lo hace; es diffcil
decidir si el silencio que encontramos es "the right kind of silence" o no; si es
significativo o no. E s este un final diftcil de digerir; parece desaf iar cualquier interpre-
taci6n. Sugiere tanto la disolucion total en la muerte como la transcendencia sobrena-
tural a un mas alia inef able. Los criticos intentan con frecuencia buscar una coherencia
a la action de The Unnamable. Para ello, se puede intentar partir de las hipotesis
propuestas por el propio Innombrable. Por ejemplo, que para llegar al silencio o a su
propia voz ha de pasar antes por adoptar las voces de los otros (TU 40). Una especie
de catarsis, en suma, a la que seguiria una especie de retorno a la identidad o renaci-
miento. O quiza, dice el Innombrable, haya una palabra o una frase salvadora, que
determine el final de su tormento; en todo caso, dice, no sabe cual es, y debera esperar
a pronunciarla por casualidad (TU 87)7 O quiza tenga su narration una longitud
fijada (la del texto efectivo) y lo que debe hacer es completarla, cumplir su papel de
narrador de The Unnamable. Las afirmaciones del narrador en el sentido de que el
(7) Derrick 1986:108. El problema de esta lectura es que la novela parece haber cerrado ya ese camino, y
denunciado toda posibilidad de fijar una identidad como ilusoiria. .
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discurso ha de proseguir, ha de hacerse (por ej., TU 25) podrian apuntar en este
sentido. Esta hip6tesis no parece, sin embargo, muy acorde con otras evidencias
textuales. El final de The Unnamable no se celebra como el cumplimiento de un plan
preestablecido, a la manera de How It Is, IU Seen HI Said o Worstward Ho, sino que parece
llegar sin mas. Y el narrador, si elegimos prestar algun tipo de credibilidad a sus
palabras, comenta que el mero hecho de hablar no le aproxima mas al silencio (TU 23).
El discurso adopta asi la forma de un torrente desesperado de palabras dirigido a un
final situado al infinito, un torrente que se alimenta de ficciones, combinaciones,
contradicciones, que no presta atenci6n a las incoherencias o anacolutos8 con el unico
fin de conseguir que el no de palabras siga adelante. "Impossible to stop, impossible
to go on, but I must go on, I'll go on" (TU 112). Un eco de esta frase se recoge, como
hemos visto, en las ultimas palabras de The Unnamable. El dilema vital del autor ante
la dif icultad de la escritura esta indudablemente presente en esta compulsidn interna
de seguir mas alia del Kmite. Es un eco mas entre la riqueza de asociaciones que
despierta esta situation hmite, y por ello no basta para fijar su sentido en una simple
dramatization del autor escribiendo. Pero este eco nos recuerda que el autor esta
efectivamente escribiendo y desafiando los lfmites de la escritura; que este drama se
juega en la vida y no solo dentro de la pagina. Es una manera mas en que esta obra salta
fuera de si misma.
Hay quien opina que la trilogfa Molloy, Malone Dies, The Unnamable nos
presenta obras esencialmente fragmentarias, que senalan a un discurso infinito que
tiene lugar fuera de ellas, que no poseen ningun principio interno que las conduzca al
silencio o a la completion.9 Este fen6meno, o el de la posibilidad de repetici6n al
infinito con escasas variaciones, se ha sefialado en obras teatrales de Beckett como
Waiting for Godot, Endgame, o Play. El narrador de 'The Calmative" nos invita a pensar
algo semejante cuando dice que una vez que termine todo, habra que volver a
empezar. El hecho de que el Innombrable sea a la vez el libro y el narrador nos
amenaza con la prolongation infinita del discurso:
How can he transform himself ina story that ends if there never was any genuine
separation between himself and his narration in the first place?...
(8) Algunos ejemplos:" [Alt the place which even pain could never line, would it not suffice to, to what, the
thread is lost, no matter, here's another..." (TU 102); "So long as one does not know what one is saying
and can't stop to inquire, in tranquility, fortunately, fortunately, one would like to stop, but uncondi-
tionally, I resume, so long as, so long as, let me see, so long as one, so long as he, ah fuck that all, so long
as this, then that, agreed, that's good enough. I nearly got stuck" (TU 116-117); "If only I could make
an effort, an effort of attention, to try and discover what's happening, what's happening to me, what
then, I don't know, I've forgotten my apodosis" (TU 120).
(9) Pingaud 1963:299; Chambers 1965:155; Abbott 1973:128-129. Cf. Wellershoff1965:92; Bernal 1969:207;
Mercier 1977:14; Talens 1979: 87. Doherty (1971:140) opina lo mismo de los Texts for Nothing yHow
it Is. Tambien parece ser esta la opini6n de Karlheinz Stockhausen al prologar con una cita de esta
novela su Carri (1960), una pieza que se puede interpretar de manera fragmentaria y comenzando
aleatoriamente en cualquier punto (cf. Butler 1980:75).
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With no definite boundaries to protect him, the narrator must constantly
heap up words to keep himself distinct from his story, otherwise he cannot join
it at the end and gain silence. (Levy 1980:58,60)
Pero amontonando palabras tampoco se llega al silencio, y el libro si llega al silencio.
El problema podria formularse asf: ^debemos interpretar el silencio final de The
Unnamable como parte de la obra, o no? Para Abbott, es evidente que no:
The Un^amMle, except for the start and finish of its print, truly has no recogni-
zable^ilginning or end. It is not properly a "work" at all but rather a segment
of a process... There is no grand finale in sight, not even a demise as in the case
of Malone. (1973:127-128).
El final de las obras de Beckett suele presentarse en formas. paradojicas, igno-
rando las marcas tradicionales que indican el final de una obra, negandose a propor-
cionar una resolucidnargumental clara, multiplicando las marcas que remiten al prin-
cipiooquedansensaci6ndeunaactividadinacabada. Pensemosen Watt, quetermina
con una serie de "Addenda", materiales que el autor dice no haber incorporado a la
novela por pereza, cansancio y asco. Veiamos c6mo en Molloy el final planteaba nue-
vos problemas y sefialaba al principio, en vez de proporcionar una resolucion estable.
En las obras de teatro sucede lo mismo: la circularidad, la ausencia de saludos de los
actores si es posible, la brusquedad y la indefinici6n del final sefialan que la obra no
se contenta con su propia forma, que senala mas alia de ella, declarandola insuf iciente.
Tipograficamente, The Unnamable enlaza con la primera mitad de Molloy. La
divisi6n en parrafos es normal hasta la pagina 20. Los parrafos iniciales se correspon-
den, como en Molloy, con comienzos mas o menos tentativos o abortivos. A partir de
la pagina 20, The Unnamable es un parrafo continue Su ritmo acelera mas y mas hacia
el final, las oraciones se hacen largas acumulaciones de proposiciones yuxtapuestas
cada vez mas cortas, separadas por comas ("The comma will come where I'll drown
for good", TU 127). En su precipitaci6n, el narrador llega a cortar una palabra por la
mitad ("all together, that would ex, no, I'm alone", TU 127). La ultima oration del libro
aislada por puritos ocupa mas de tres paginas, pero esta divida en una lluvia de
pequenas clausulas que producen la impresion de un jadeo. Esta aceleracion del ritmo
es comparable a las que se dan en Molloy y en Malone Dies. Y parece en principio
indicar una no homogeneidad del principio y el final, en contra de lo que suponen
Abbott y otros criticos. Podemqs ver asimismo que The Unnamable no es un texto
semanticamente homogeneo en cuanto a su action o su organization discursiva. No
es un hacinamiento indiferente de frases, un parloteo que comienza en un punto
cualquiera y termina cuando se le antoja. Comienza con una planificacion metalin-
gmstica de sus principales lfneas de desarrollo y estrategias discursivas: en el primer
parrafo se anuncia la utilization auxiliar de la narration, el uso de la aporia y del
metalenguaje como materia verbal que permita seguir avanzando en la narraci6n:
"Keep going, going on, call that going, call that on" (TU 7). Y seguidamente pasa a
cumplir ese proyecto, en una serie de fases que a grandes rasgos son claramente
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delimitables. El ultimo cuarto del libro sf parece sumirse en un marasmo semantico,
pues no se introducen temas radicalmente nuevos. En cambio, el ritmo se va aceleran-
do constantemente allf. Por eso esta zona tiene un valor ambivalente. Por su situation,
le corresponderia ofrecer una resolucion de los principales problemas introducidos.
Pero la resolucion no puede llegar, por la naturaleza intnnsecamente aporetica de esos
problemas. Por tanto, esta zona funciona como la serial que proyecta al infinito el mo-
nologo del Innombrable. Adoptando esta interpretation, la ordenacion de las prime-
ras secciones del libro, el relativo progreso que se ven, son neutralizados al nivel de
la action: se consideran una interferencia discursiva, una exposition necesaria para
dar coherencia estetica al libro como obra literaria. Debemos admitir que la obra termi-
na: eso es innegable, aun cuando creamos que la accidn significada se prolonga al
infinito.
Pero a la vez parece que en otro sentido la acci6n de The Unnamable no es
separable de su valor simultaneo de discurso narrativo, y que debemos aceptar su final
tal y como es: un final, un momento de cumplimiento, la culmination y resolucidn de
la action. El Innombrable es el discurso, y el discurso ha tenido lugar. Pero en este
sentido el discurso no resulta ser homogeneo: en su cumplimiento no cabe el momento
de impulso final, y debemos imaginar una acci6n significada, subyacente, y mas o
menos hipotetica, en la que el discurso continuaria. Recordemos que el Innombrable
no es s61o el discurso: tambien es ese efecto de sentido provocado por el, la conciencia
silenciosa que estl mas alia del discurso.
De manera que sea cual sea el camino que tomemos, parece que debemos
aceptar las dos hipdtesis simultaneamente: el Innombrable sigue hablando y calla, la
action llega a un final y no llega a ninguno; el silencio final forma y no forma parte del
libro ^Es, quizas, la unica manera de armonizar la limitation de la obra con lo ilimitado
de la acci6n, a la vez que se mantiene la extrema reflexividad del texto hasta la ultima
palabra? En la obra de Proust, y en la naturaleza misma de la experiencia, encontraba
Beckett una ambivalencia semejante, y el comentario que ofrece sobre ella, que nos
servfa de epfgrafe, deriva de manera signif icativa hacia la problematica de lo inefable
y la problematica del metalenguaje:
Thus, at the end as in the body of his work, Proust respects the dualsignificance
of every condition and circumstance of life. The most ideal tautology presup-
poses a relation and the affirmation of equality involves only an approximate
identification, and by asserting unity denies unity. (Beckett 1989a: 122-123).
Las ultimas paginas de The Unnamable presentan una versi6n reducida de las
Hneas de tension que organizan el sentido de finalidad del resto del libro. Por una
parte, el Innombrable siente el silencio acercarse en los momentos anteriores al final
del discurso; por otra, las ultimas palabras son un impulso hacia adelante, y no un alto.
El silencio llega una vez mas cuando la obra termina. Pero £que" silencio? Un silencio
predeterminado por las palabras, un silencio en el que el metalenguaje, la reflexividad
inherente a la escritura de Beckett, deviene drama, donde la obra literaria pone en
evidencia su propio modo de existencia en tanto que construcci6n lingufstica autono-
125
ma. Aun mas; ya que el metalenguaje es lenguaje y no hace sino escenificar de nuevo
las estructuras de todo lenguaje, este silencio discute la ambivalencia del signo en
tanto que tal, su paradojica duplicidad, a la vez presencia y ausencia de la conciencia
que lo emite o de la cosa significada. Beckett define ese silencio otra vez al final de
ese segundo Innombrable (tan distinto a la vez!) que son los Texts for Nothing:
And were the voice to cease quite at last, the old ceasing voice, it would not be
true, as it i^jjbt true that it speaks, it can't speak, it can't cease. And were there
one day to be here, where there are no days, which is no place, bom of the
impossible voice the unmakable being, and a gleam of light, still all would be
silent and empty and dark, as now, as soon now, when all will be ended, all said,
it says, it murmurs. (Beckett 1984b: 115)
Por nuestra parte, podemos decir que por un lado, el silencio que clausura la
obra preserva su pureza extratextual, pero por otra ha quedado asimilado dentro de
la estructura narrativa, y no de una manera simple, sino tambien ambivalente,
parad6jica y reflexiva. Al final de esta novela, paradigma de la escritura beckettiana,
la diferencia entre la palabra y el silencio ha sido desconstruida, y ya no parece tan
absoluta -el Innombrable ha hablado, y ha dejado su huella de sentido-. "Silence once
broken will never again be whole" (717 83).
126
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128
'QUELLO SCIAGURATO CREAR"-
UNITINERARIO MANZONIANO
Alberto Giardina
Universitat de Valencia
- L'evoluzione teorico-estetica nell'opera di Alessandro Manzoni presenta alio
studioso uno dei piu completi e coerenti esempi del percorso e delle mete di tutto il
movimento romantico; e non come paradigma dello sviluppo artistico o ideologico di
singole individuality, ma proprio (qui risiede la stranezza, l'eccezionalita del caso) del
Romanticismo stesso; che, dopo due secoli del suo complesso e spesso criptico
cammino verso un'incerta e confusa meta, vorrebbe forse oggi disegnare piii chiara-
mente la sua parabola vitale. Nella sua esperienza individuale, egli percorre infatti
-piu coerentemente e piu compiutamente dei suoi contemporanei-tutta la fatale rotta
che doveva attrarre il Romanticismo all'ultimo porto, ed a splendere sullo scenario
della storia -alzato il sipario dell'affanno interpretative delle visioni limitative, delle
f agocitazioni ideologiche- come l'hegeliana tomba dell'arte e della cultura, nell'acce-
zione che esse possedevano in tutta la precedente tradizione.1
Le correnti proposte di periodizzazione s'accordano generalmente nel consi-
derare: come "periodo della maturazione", quello che giunge al 1810, anno della
conversione (riconversione?); e come "periodo creativo" ("decennio creativo"), gli
anni dal '12 al '23; mi par meglio estendere il periodo creativo sino al '27 (anno della
seconda redazione del romanzo), in quanto non si notano, fino a questo punto, i segni
di un evidente ripudio dell'invenzione artistica (come sara invece sorprendentemente
chiaro nella lettera a Marco Coen del '32); ed in quanto, pur come sintomo di un'ormai
declinata creativita poetica procedente per inerzia verso la propria stasi, non si pud
(1) Manzoni (1785-1873) si situa apertamente, e sin dal primo inizio, al centre deJla polemica remanfica in
Italia. Gia intorno al 1810 suole riunirsi, nella sua accogliente casa patrizia milanese, un crocchio di illustri
borghesi, intellettuali e patrioti (" Gruppo ultraromantico di via del Morone"), dibattendo i temi oramai
canonici dell'impegno civile sociale politico dell'arte, e dell'anticlassicismo. Negli anni 1818-19, pur non
pubblicando sul giomale, egli partecipa alle discussioni del gruppo rivoluzionario del Conciliatore (di
Breme, Berchet, Porro-Lambertenghi, Confalonieri, Visconti, Maroncelli, Borsieri, Romagnosi, Pellico).
Nel '23, la "Lettre a M. Cha vet sur l'urdtt de temp et delieu dans la tragedie" e la Lettera a d'Azeglio ("Sul
Romanticismo. Lettera al Marchese Ces'are d'Azeglio") ripropongono, in forma gia teoriea, gli ideali dei
romantici italiani.
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