'Abstracted to Death': Estética del bilingüismo y la traducción en la prosa de Beckett more

Published in "Actas del XI Congreso de A.E.D.E.A.N. (Translation Across Cultures)." Ed. Julio César Santoyo. León: Secretariado de Publicaciones de la Universidad de León, 1989.

«Abstracted to Death»: Estetica del bilingiiismo y la traduccion en la prosa de Beckett Jose Angel Garcia Landa Algunos grandes escritores han decidido abandonar su lengua materaa para escri- bir en un idioma extranjero: Beckford, Conrad, Pasternak, Koestler, Nabokov, Beckett. Aun dentro de este curioso grupo, Samuel Beckett ocupa un lugar especial. No solo ha escrito lo mas significativo de su obra en frances; muchas de sus obras estan escri- tas originalmente en ingles, y ademas traduce el mismo de manera sistematica a cada uno de los dos idiomas lo que ha compuesto en el otro. Aunque a veces echa mano de un colaborador (en la traduccion de Murphy, Watt, Molloy, L'Expulse o La Fin), normalmente trabaja solo, y en todo caso siempre reelabora por su cuenta la traduc- cion hecha conjuntamente (Juliet 86; Janvier & Vaquin-Janvier 58). Beckett escribio en ingles hasta aproximadamente 1945; parte de esa obra seria tra- ducida luego al frances /Murphy (1938) en 1939-45; Watt (1944) en 1968]. A partir de 1945, escribe una primera version francesa que luego traduce al ingles [Merrier et Camier (1946) / Merrier and Camier (1974); Molloy (1948) / Molloy (1954); Malone meurt (1948) / Malone Dies (1955); L'Innommable (1949) / The Unnamable (1958); Comment C'est (1960) / How It Is (1963); Le depeupleur (1966-70) / The Lost Ones (1972); Mai vu mal dit (1981) / 77/ Seen III Said (1982)]. A veces, y cada vez con mayor frecuencia, se invierte el proceso [From an Abandoned Work (1956) / D'un ouvrage abandonne (1967); Company (1980) / Compagnie (1980)]. Worstward Ho (1983) todavi'a no se ha publicado en frances a finales de 1987. En el teatro, Beckett volvio al ingles mucho antes: tras triunfar como dramaturgo en frances, paso desde finales de los aflos 50 a escribir la mayorfa de sus obras en ingles. Las diferencias entre el primer estilo ingles de Beckett y la escritura posterior a 1945 son abismales. El vocabulario pedantesco desaparece; la action externa cede su lugar a la introspection; el ironico narrador en tercera persona se transforma en lo que podriamos llamar una voz narrativa abstracta disfrazada de narrador en primera persona; el tono seguro y autosuficiente se vuelve un tanteo meditativo. Se trata de un estilo a la vez mas coloquial y mas dificil. Como sefiala Jenaro Talens (40), «ya no seran las figuras de lengua su instrumental de trabajo ni su campo de investiga- ci6n, sino las figuras de narracion». Todo esto no puede ser consecuencia de un cam- 105 bio de idioma, pero tampoco se trata de dos hechos aislados. Beckett esta utilizando el frances para dar forma a su lenguaje tan peculiar, de textura identica en las versio- nes inglesa y francesa. iComo se traduce Beckett a si mismo? No se trata de que estas traducciones he- chas por el mismo autor ya sea a su idioma nativo o al adoptado sean perfectas en un sentido en el que no lo pueda ser una traduccion corriente. El bilinguismo de las obras tiene muchas repercusiones, y muchas son las normales en cualquier traduccion; por ejemplo, los juegos de palabras intraducibles. Resulta a veces un empobrecimien- to de la version inglesa. Por ejemplo: en su desesperacion por seguir hablando, el In- nombrable frances dice, «quand on ne sait plus quoi dire on parle du temps, des secon- des». Temps, como tiempo, es a la vez time y weather. El ingles debe contentarse con traducir time, eliminando asi un juego de palabras y una imagen muy significativa referente a la alienation y al parloteo insensate Los ejemplos son muy numerosos. Pero otras veces es la version inglesa la que introduce un juego de palabras igualmente apto que era impracticable en frances. Pero las traducciones hechas por el autor son a la vez un trabajo de revision. Es frecuente oir que las versiones inglesas hechas por Beckett son recreaciones perfectas del original, o bien que son obras nuevas con entidad propia, dos afirmaciones que no parecen muy compatibles. De hecho, ambas son exageradas. Como traductor, Beckett es en general exacto y preciso, y si frecuentemente no se ata a la letra del original resul- ta de ello solamente una mayor fidelidad a su espiritu. La revision mas frecuente es la supresion; raramente el afiadido. En la trilogia, la media de supresiones viene a ser de una frase cada dos paginas, y las adiciones no Uegan a la mitad. Hay alteraciones significativas, aunque en modo alguno fundamentals. Asi, un cambio de arti'culo en Malone Dies transforma una gallina gris anonima en (quiza) la gallina gris que poseia Moran en la novela anterior: C'etait une poule grise, toujours la meme peut-etre (48). It was a grey hen, perhaps the grey hen (31). Molloy nos promete en frances dos narraciones (9) que en la version inglesa se trans- forman en tres (8), probablemente para incluir The Unnamable, todavi'a no concebido por Beckett mientras escribia la version francesa de Molloy (Fletcher, 129-39). De mo- do semejante, la vision de una presencia horrible dentro de si que tiene Moran en el Molloy frances se ve reforzada en ingles anadiendo que se trataba de «a (...) countenance I could not name», clara alusion al Innombrable. La version inglesa refuerza de mane- ra sutil los lazos entre las tres partes. Dada la naturaleza de las novelas, muy pocas alteraciones son necesarias. Aumenta asi la cohesion particular que mantienen estas tres novelas dentro de ese libro unico que en cierto modo constituyen el conjunto de las obras de Beckett. Pero la traduccion de la bbra no es sino la culmination de ese experimento en bi- linguismo que es la escritura beckettiana. Pues ya hay un componente de traduccion en la genesis misma de la obra en un idioma adquirido. <,Por que decide Beckett aban- donar el ingles? Hay una primera explication evidente. En los afios 30, Beckett es un escritor irlan- des que se instala en Paris, habiendo encontrado asfixiante la atmosfera sociocultural 106 de Dublin y Londres. Su situation economica es precaria, y a la larga se convencera de que un cambio de idioma aumentarfa sus posibilidades de encontrar un editor. Beckett mismo ha dado otras buenas razones para escribir en frances: «por capricho», «para llamar la atencion», «para empobrecerme» (Birkenhauer 110). Pero a veces se muestra mas colaborador y relaciona el cambio de idioma con su progreso como escritor y su busqueda de una estetica del fracaso en la expresion y de la depauperation (cf. Disjec- ta 138 ss.). Tal estetica requiere, al igual que una estetica de la expresion, un dominio ferreo sobre una materia lingih'stica indocil, siempre dispuesta a imponer significados ajenos a la intention del escritor. Ya en sus primeros escritos, Beckett afirma que un escritor debe crear su propia lengua («Dante...» 28). Expresa su insatisfaccion con el idioma ingles, que segun el ha perdido la inocencia y la expresividad. Tambien rechaza la noci6n de «estilo» co- munmente aceptada. Habla de un estilo no uniformemente pulido, que deje un lugar a lo banal y a la frase hecha como fondo sobre el cual han de destacar los momentos cumbre de la obra. Los clasicos franceses serian el modelo para un estilo semejante, y aparece por primera vez la tentacion de la lengua francesa: «Perhaps only the French can do it. Perhaps only the French language can give you the thing you want» (Dream, 47). Es curioso observar que estas primeras manifestaciones de la vocation bilingue de Beckett no son concordantes con lo que despues fueron, segun parece, las razones decisivas para el cambio de idioma. Las mueve un animo de alcanzar mayor expresivi- dad y riqueza, algo ajeno a los intereses de la obra de madurez. Una nota comun es, sin embargo, la necesidad de reaccionar contra un idioma como corolario de la reac- tion contra una escritura. En una carta de 1937 escribia Beckett: «Es wird mir tatsachlich immer schwieriger, ja sinnloser, ein offizielles Englisch zu schreiben. Und immer mehr wie ein Schleier kommt mir meine Sprache vor, den man zerreisen muss, um an die dahinterliegenden Dinge (oder das dahinterliegende Nichts) zu kommen» (Disjecta, 52). Usando el frances, Beckett se libera de una tradition. Escapa a los automatismos estih'sticos mediante la mayor atencion a cada palabra que requiere la escritura en una lengua no materna. Beckett se ha quejado a veces de que el idioma ingles le hacia de- cir mas cosas de las que realmente queria decir (Federman 28), que no podia evitar escribir poesia cuando escribia en ingles (Coe 14). El frances proporciona «the right weakening effect»; segun Beckett, «in French it is easier to write without style» (Coe 14). Si otros escritores irlandeses como Yeats o Joyce crean su lengua literaria some- tiendo a un rigido control la lengua materna, Beckett cree poder ir mas alia partiendo de una lengua que esta para el mas libre de automatismos, de asociaciones ya hechas (cf. Juliet 75, Smuda 51, Ellmann 21). Deciamos que la traduccion es en cierto modo la culmination del proceso. En efecto, el estilo, purgado en cierto modo por la circulation a traves de una lengua extranjera, ya no resiste a las intenciones del autor (1). Al igual que los ambientes y personajes de las obras Beckett son a menudo una curiosa mezcla de elementos franceses e irlan- deses, su escritura no es propiamente francesa ni inglesa. Hay que leer su obra france- sa como lo que es, obra de un hablante. no nativo. Y la version inglesa no como una traduccion sin mas, sino como una traduccion que es a la vez una primera version que no se pudo escribir antes. 107 En efecto, a pesar de la facilidad de Beckett para los idiomas, tenia mas de treinta afios cuando se instalo por fin en Paris, y su frances nunca ha sido el de un nativo (si bien es en cierto modo superior al de la mayoria de los nativos). Sigue hablando con acento irlandes, y, en cuanto a la lengua escrita, una colaboradora suya en la ver- sion francesa de Watt, Agnes Vaquin, comenta: Notre savoir sur le sens des mots et de la syntaxe lui etait egalement precieux. Par exemple, je me souviens'des engueulades a propos du subjonctif imparfait, parce qu'il ne sentait absolument pas la concordance des temps au subjonctif. "(Janvier & Vaquin - Janvier, 58) Al comienzo de su carrera como escritor en frances, Beckett temia que su condi- tion de hablante no nativo le traicionase con giros o construcciones inusuales (Bair 295, 329). La obra francesa es en parte el resultado de una primera traduction oculta en la forma de una intensa revision, a veces con la ayuda de hablantes nativos. No es imposible encontrar interferencias de las dos lenguas en las obras: los galicismos abundan en Watt, escrito en Francia, y los anglicismos en las primeras obras francesas (Fletcher 91-93). Segun Agnes Vaquin, «sa facon d'ecrire Panglais est un peu fran?aise, et (...) sa facon d'ecrire le francais est assez anglaise» (64). Las novelas reflejan la conciencia que tiene Beckett de este hecho. Muchos de los galicismos y anglicismos estan usados conscientemente, con efectos humoristicos (a veces, supuestamente humoristicos). Algunas construcciones simulan dificultades con la gramatica francesa. Veamos ejemplos. Molloy habla de «cette tranche de ma, mon, de mon existence» (74). Beckett finge asi tener problemas con las reglas del posesivo frances, al unir en un principio la forma «ma» al femenino «existence», que requiere la forma pseudo-masculina «mon» por comenzar por vocal. Mas explicitamente aun, Malone describe asi los gestos que Madame Louis hace con los brazos: «Elle les ecar- tait de ses flancs, je dirais brandissais [sic] si j'ignorais encore mieux le genie de votre langue» (46). Describiendo a una pareja, habla de «son front, a lui ou a elle, a lui» (140) jugando con la ambigiiedad generica de son sorprendente solamente para un ha- blante de lengua inglesa. Las versiones inglesas suprimen estos juegos; el equivalente de la ultima frase en Malone Dies es «his brow» (87). Es obvio que para Beckett no tiene sentido hacer que sus narradores simulen un desconocimiento del ingles, mien- tras permite estas pequenas incoherencias en frances. Incoherencias, porque nada mas en el mundo ficticio de las historias nos invita a interpretar que los personajes estan escribiendo en una lengua que no es la suya. No se trata de acontecimientos intradie- geticos, sino de pequenas distorsiones de la fiction, de.guinos que nos recuerdan la presencia de un autor bilingue, rompiendo por un momento el elaborado sistema de narraciones encajadas unas dentro de otras e insinuando de manera linica en estas obras las circunstancias reales de su production. En efecto, a pesar de la abundancia de ele- mentos autobiograficos en la obra de Beckett; esta aspira a colocarse en una esfera que la haria inaccesible a una interpretation confesional. Solo estas rupturas de nivel son confesionales, y es significativo que se refieran precisamente al hecho de que el mismo lenguaje de las obras les es ajeno. Beckett construye su «ausencia de estilo» no solo contra la lengua, sino contra si mismo, contra la lengua en tanto que constituye y determina la actitud ante el mundo. Parece, en efecto, a pesar de alguna airada declaration del autor contra la naturaleza misma del idioma ingles, que el mayor defecto de este es ser la lengua de la cual esta 108 hecho el escritor (2). Obsesion beckettiana, la de concebir el pensamiento como una invasion de palabras recibidas del exterior, que atraviesan el yo sin darle un ser perma- nente. El Innombrable descubre que es una simple ilusion de yo, un efecto del lengua- je. No hay un yo expresable al margen de las palabras; estas lo constituyen a la vez que apuntan engaflosamente a algo mas. Si el escribir en otro idioma es en principio una reaction contra un estilo, un intento de des-lirizacion y des-significacion de las palabras (Fletcher 28) es tambien una reaction mas fundamental contra el cliche co- mo herramienta para dominar (y adormilar) la realidad; es la construction de un esti- lo nuevo y de una actitud de atencion ante la existencia. En cuanto al idioma ingles, parece que no hay que desesperar todavia. Si resulta demasiado abstracto y poco expresivo, por ello mismo se avendra perfectamente con la estetica antiexpresiva que Beckett Ueva a sus ultimas consecuencias en su novela mas reciente, Worstward Ho, relato enteramente abstracto, cuya action consiste en la pura evocation metalingm'stica de si mismo, y cuyo desenlace es la triunfante reduction al absurdo de los presupuestos iniciales. Beckett juzgo oportuno componerla en ingles, y todavia no la ha traducido. NOTAS (1) Beckett se queja de que la version inglesa de Comment C'est, How It Is, resulto «somewhat of a failure* (cit. por Federman, 28). El idioma ingles volvio a hacerle decir mas cosas de las que queria. El camino de vuelta no carece, pues, de peligros. (2) Charles Juliet (80) afirma que el retorno gradual de Beckett al ingles se debe a que es esta lengua la que desempefia ahora el papel de lengua extranjera. BIBLIOGRAFIA Bair, Deirdre. Samuel Beckett: A Biography. New York: Harcourt, Brace, Jovanovich, 1978. Beckett, Samuel. «Dante... Bruno. Vico... Joyce» (1929). En Disjecta, 19-33. Disjecta. Miscellaneous Writings and a Dramatic Fragment. London: John Calder, 1983. Dream of Fair to Middling Women (1932, fragmento). En Disjecta, 43-50. Molloy. Paris: Editions de Minuit, 1951. Molloy. (traducido en colaboracion con Richard Seaver; 1955). Lon- don; John Calder, 1876. Malone meurt. Paris: Editions de Minuit, 1951. Malone Dies, (traducido por el autor; 1958). London: John Calder, 1975. L'Innommable. Pan's: Editions de Minuit, 1953. The Unnamable (traducido por el autor; 1958). London: John Calder, 1975. 109 Birkenhauer, Klaus. Samuel Beckett (1971). Madrid: Alianza Editorial, 1976. Coe, Richard N. Beckett (1964). Edinburgh: Oliver & Boyd, 1968. Ellmann, Richard. «Personne de nulle part». Magazine Litteraire 231 (1986): 18-26. Federman, Raymond. «Samuel Beckett's Fiction Since Comment C'est». L'Esprit Createur, 11.3 (1971): 28. Fletcher, John. The Novels of Samuel Beckett (1964). London: Chatto & Windus, 1972. Janvier, Ludovic, y Vaquin-Janvier, Agnes. «Traduire avec Beckett: «Watt». Revue d'Esthetique (n? especial dedicado a Beckett, 1986): 57-64. Juliet, Charles. «Encuentro con Samuel Beckett». El Paseante 5 (1987): 72-81. Pieller, Evelyne. «Les mots des autres». Magazine Litteraire 231 (1986): 27-28. Smuda, Manfred. Becketts prosa als Metasprache. Miinchen: Wilhelm Fink, 1970. Talens, Jenaro. Conocer Beckett y su obra. Barcelona: Dopesa, 1979. 110
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